Haz el Camino en octubre y vive una experiencia diferente

    Hacer el Camino en octubre, una experiencia diferente

    El otoño es una de las mejores épocas del año para hacer el Camino de Santiago y cada vez son más las personas que, sabiéndolo, deciden a echarse a andar en esta época, sobre todo durante septiembre y octubre. Tanto es así que la Oficina del Peregrino en Compostela registró el pasado año 2018 la visita de más de 47.000 peregrinos en octubre y 35.600 en octubre.

    Ventajas de hacer el Camino en octubre

    En estos meses, las temperaturas son suaves en contraste con el fuerte calor del verano o el frío y la nieve del invierno, los días son todavía largos (acordaos, además, de que adelantamos los relojes el último sábado de octubre) y las diferentes rutas, como vemos, continúan registrando movimiento pero ya sin el agobio de los meses anteriores. Eso significa que los peregrinos pueden vivir la experiencia pausadamente y sumiéndose en sus propios pensamientos sin demasiadas interferencias externas en el caso de que ese sea su objetivo, pero también que aquellos que evitan la soledad se sentirán respaldados por otros caminantes.

    Haz el Camino en octubre y vive una experiencia diferente

    El Camino Francés desde Sarria

    Las tendencias habituales en el Camino se mantienen en octubre. El pasado año, la inmensa mayoría de los peregrinos (un 94%) que visitó al Apóstol durante este mes realizó la ruta a pie y fue el Camino Francés el más transitado.  

    Además, también como suele ser habitual, uno de cada cuatro peregrinos llegados a Santiago en octubre del año pasado eligieron como punto de partida la localidad lucense de Sarria, motivados, por un lado, porque dista de la capital gallega justo los cien kilómetros que dan derecho a obtener la Compostela (la credencial oficial que atestigua la realización del Camino) y, por otro, porque permite hacer el Camino en una semana.

    Nuevas experiencias en el Camino

    Vivir el Camino en octubre permite, no obstante, vivir experiencias diferentes. A los paisajes y colores otoñales, se suman escenas de vendimia y de recolección de otros frutos como peras o manzanas. Añadir la visita a una bodega y disfrutar de la enología puede ser una buena idea como complemento a las horas de caminata. Los aficionados a la micología sin duda se podrán solazar con las muchas setas que encontrarán por el camino. Y no olvidemos que es también época de castañas. De paso por Galicia y, sobre todo hacia finales de mes y principios de noviembre, no olvidéis acudir a un magosto, fiesta tradicional en la que se asan castañas y muy popular. Cada pueblo y cada barrio lo celebra.

    Haz el Camino en otoño y vive una experiencia diferente

    Haz el Camino sin preocupaciones

    Uno de los peros que se le ponen a hacer el Camino de Santiago en otoño es que, pasado el bum del verano, los peregrinos se encuentran con menos oferta para cubrir sus necesidades. Algunos albergues, de hecho, solo funcionan en los meses de máxima afluencia. También hay que tener en cuenta que el equipaje puede pesar un poquito más, ante la necesidad de llevar algo de abrigo para mañanas y noches, chubasquero o impermeable para la lluvia y unas buenas botas aislantes.

    No obstante, esos inconveniente dejan de existir en el caso de que hagas la ruta jacobea con Infinita Viajes. Nuestras reservas de alojamiento están garantizadas, tendrás habitación con baño privado, te llevaremos la mochila, te daremos mapas de ruta y tendrás a tu disposición un teléfono de emergencia operativo las 24 horas para que no tengas que preocuparte más que de hacer el Camino y alcanzar Santiago, tu verdadero objetivo. ¿Te animas a hacerlo desde Sarria o prefieres otro punto de partida? Consúltanos.

     

     

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